miércoles, 9 de marzo de 2016

El jabón y el cepillo de dientes:

Dos auténticos caballeros de la higiene 

Ya desde la antigüedad, estos dos nobles amigos de la salud del hombre vienen brindando sus inestimables servicios, simbolizados en una espuma abundante y aromatizada, indispensable en la diaria higiene corporal y que tanto bien hace al espíritu, ya que podríamos agregar a la célebre frase "Mente sana en un cuerpo sano..." que también ese cuerpo se encuentre siempre fresco y limpio.



Sus antepasados 

Tanto el jabón como el cepillo de dientes han tenido curiosos antepasados, llegando a través de transformaciones a su forma actual.
El jabón. Ya Homero nos habla, en sus relatos, de la importancia fundamental que los griegos les daban a sus cuidados corporales. Los finísimos ungüentos con los cuales frotaban sus cuerpos se fabricaban con la emulsión de sustancias resinosas, que ellos obtenían de tajos que practicaban en ciertas clases de árboles. Por el contrario, los aceites aromáticos se extraían de las semillas. Los más conocidos de estos productos, y que inclusive se utilizaban en medicina, eran la mirra, el jengibre, el laurel y el incienso. En realidad, la variedad de jabones que disponemos hoy en día no es otra cosa que una derivación de esos productos conocidos desde hace más de dos mil años.
Los precursores de nuestro jabón líquido fueron los aceites balsámicos y los ungüentos, preparados con finas esencias aromáticas. Los romanos hicieron del aseo corporal un verdadero rito, y así las termas o baños públicos eran verdaderos palacios donde predominaban el lujo y el esplendor, y contaban con piscinas, salas de masajes y gimnasia, etcétera.


Termas romanas de Caldes de Montbui
Fuente

Los primeros fabricantes 

Según la historia, fueron los fenicios los primeros en lograr un jabón sólido, Plinio, el joven, un estudioso de las costumbres de aquellos tiempos, aseguró que los romanos también conocían el arte de fabricar jabones, y tal es así que en las ruinas de Pompeya se encontró una pequeña fábrica de jabón.
En los escritos de Ateneo (193 después de J.C.) se encontró por primera vez la palabra sapón (jabón). Y fue en Savona, pequeña ciudad italiana cerca de Génova, donde se manufacturaron en forma continuada y con cierta importancia comercial-industrial. Luego, este predominio pasó a la ciudad de Venecia, donde para evitar la penetración de jabones extranjeros fue obligatorio imprimir la marca en los jabones o, si se trataba de una producción de carácter particular, el nombre de la persona.


El jabón de Alepo es uno de los jabones más antiguos
que se conocen y proviene de Siria.
Fuente 

El cepillo de dientes

Los verdaderos creadores del cepillo de dientes fueron los asirios, quienes siguiendo un método primitivo se frotaban los dientes... con el dedo.
Pero fueron los egipcios quienes, casi al mismo tiempo que los mesopotámicos, usaron por primera vez un rudimentario cepillo. Se trataba de una rama de lentisco, cuyo extremo era previamente deshilachado para formar así un rústico pincel. Sobre su extremo colocaban un dentífrico compuesto con apio y otras sustancias, friccionándose luego con energía. Debido a la gran cantidad de lentisco, sumamente abundante, el cepillo era utilizado una sola vez.
Fueron los musulmanes quienes mostraron mayor adelanto, inventando su propio cepillo de dientes: el miswak. Era también una rama de árbol, pero que previamente había sido macerada durante 24 horas en agua aromatizada, lo que permitía deshilachar fácilmente el extremo, que era mucho más suave que el anterior y de agradable aroma y sabor.
En el año 1500, los chinos fabricaron el cepillo tal como lo conocemos en la actualidad, con mango y cerdas.



Fuente

Costumbres curiosas

Según crónicas de la época, en la Edad Media sólo los más refinados acostumbraban frotarse los dientes con un trozo de tela. Narra el sabio holandés Erasmo de Rotterdam, en una de sus obras: "... y cuando se está invitado a casa de personas que se las conoce poco, hay que evitar usar el mantel para la higiene bucal".
En 1870, el Gran Diccionario Universal del siglo XIX menciona todo tipo de cepillos, pero ni siquiera cita al cepillo de dientes, ya que la prudencia aconsejaba en aquellos tiempos evitar... ciertas innovaciones.
Inglaterra fue el primer país en adoptarlo y, al industrializar su fabricación, lo fue imponiendo en varios países, hasta que se difundió por todo el mundo, que ve en estos cordiales "caballeros de la higiene" a dos auténticos e inseparables amigos del hombre.


La importancia del cuidado corporal data desde tiempo inmemorial,
ya que en las antiguas civilizaciones, varias especies aromáticas de
esmerada elaboración fueron las precursoras de nuestro actual Jabón.


lunes, 15 de febrero de 2016

Cuando una frase se hace célebre

"Nada tengo, debo mucho... ¡El resto para los pobres!"

Dotado de un profundo amor a la humanidad, pasión por la justicia y culto a la ciencia, FranÇois Rabelais (1483-1533) fue sacerdote, médico, profesor de Anatomía..., ¡pero todas sus actividades empalidecen ante su famosa novela "Gargantúa y Pantagruel", desbordante de humor, sátira y filosofía! Encontrándose en su lecho de muerte y en trance de dictar testamento, Rabelais abrevió el trabajo del notario diciendo la frase que va en el epígrafe, con la cual confirmó una vez más el conocido dicho: "Genio y figura hasta la sepultura".


FranÇois Rabelais

"El rey Midas tiene orejas de burro"

Debajo de un gran turbante, el rey Midas ocultaba las orejas de burro que el dios Apolo le había puesto en su cabeza por haber dicho que su lira era inferior a la flauta del dios Pan. Únicamente el barbero del rey conocía aquella monstruosidad, que no podía divulgar por temor a las represalias del monarca; entonces, para desahogarse de alguna manera, hizo un hoyo en la tierra y volcó en él su secreto, creyendo que la tierra sabría guardar la confidencia. Pero en aquel sitio nacieron unas cañas que, al menor soplo de viento, se agitaban y decían: "¡El rey Midas tiene orejas de burro, el rey Midas tiene orejas de burro!".
¡Cómo para estar seguros de los secretos que se confían a la tierra!



"Apolo vencedor de Pan". Jacob Jordaens.
Óleo sobre lienzo, 1637.
Museo del Prado 

"¡No seremos engañados por un ventrílocuo!"

En una reunión de la Academia de Ciencias de París, en 1877, el poeta francés Charles Cros presentó un aparato que reproducía la voz humana, muy similar al tan difundido fonógrafo que hiciera famoso a Thomas Alva Edison, "El mago de Menlo Park". Lógicamente, aquella demostración provocó el asombro y el entusiasmo de los académicos, menos de uno de ellos - monsieur Bouilland-, quien interrumpió violentamente la audición, gritando: "¡No seremos engañados por un ventrílocuo!", tras lo cual arremetió contra la máquina parlante. Costó gran esfuerzo convencerlo de que eso de ventrílocuo sólo existía en su imaginación. 


Charles Cros

"Actuemos como en el teatro..."

Consultado Aristófanes sobre qué actitud era la más conveniente para actuar en la vida, el más famoso de los poetas cómicos y satíricos de Atenas contestó: "El desequilibrio y el fracaso se producen cuando el partiquino quiere ser rey o cuando el actor que representa al monarca se ridiculiza al moverse o habla como un plebeyo. ¡Actuemos siempre como en el teatro, respetando nuestros papeles!". Alguien ha querido ver en esas palabras una alusión a Sócrates, de quien Aristófanes era enemigo y en mucho contribuyó a su injusta condenación.


Aristófanes


domingo, 14 de febrero de 2016

Los grandes ríos: El Río de la Plata

El Río de la Plata


El Río de la Plata es el más ancho del mundo; a tal punto, que su descubridor, creyendo que era un mar, lo llamó Mar Dulce. Es, también, "la puerta de la Tierra", pues permite el acceso a la República Argentina y a otros países limítrofes, como Uruguay y Paraguay. Pero contrariando su nombre, que proviene de la esperanza de los primeros conquistadores de encontrar metales preciosos, en sus orillas no hay riqueza mineras, sino únicamente las que proviene del trabajo tesonero de sus habitantes. El Río de la Plata baña dos populosas ciudades: Buenos Aires y Montevideo, capitales de la República Argentina y Uruguay, respectivamente, y une así a dos naciones ligadas por los ideales americanos de paz y fraternidad.



Ciudad de Buenos Aires

El río color de león

El poeta argentino Leopoldo Lugones lo llamó de "color de león", pues sus aguas tienen tono pardo castaño debido a los materiales en suspensión que arrastran. El Río de la Plata nace en el lugar donde terminan el Río Uruguay y el delta del Paraná. Es decir que en el vierten sus aguas estos ríos colosales de América que, a su vez, recogen las aguas de infinidad de ríos y arroyos que descienden de la meseta brasileña  de la Puna, de las sierras pampeanas y de las llanuras chaqueña, pampeana y mesopotámica, formando una cuenca que abarca una superficie de 4350000 kilómetros cuadrados. Desde su nacimiento hasta su boca mide 290km. en línea recta y se va ensanchando progresivamente, entre Buenos Aires y Colonia mide 40km. y en su desembocadura, que es una línea imaginaria que une Punta del Este, en la costa uruguaya, con el Cabo San Antonio, en la costa argentina, alcanza a 220 kilómetros.


Río de la Plata

El nombre del río

Los indígenas que habitaban estas regiones antes de la llegada de los españoles lo llamaban Paraná Guazú, que en guaraní significa mar, río como mar. Su descubridor, el marino portugués al servicio de España, Juan Díaz de Solís, que llego a principios de 1516, tuvo la misma sensación que los nativos y, por rara coincidencia, lo llamó Mar Dulce, asombrado por su tamaño y el sabor de sus aguas. El mismo Solís lo llamó, poco después, Río Santa María, denominación que perduro unos años. Después de explorar el estuario y comprobar que no se trataba del ansiado paso interoceánico, Solís desembarcó en la isla de Martín García  que lleva este nombre porque en ella se dio sepultura a un tripulante de la expedición llamado así. Con un grupo reducido de compañeros, Solís se dirigió a la costa uruguaya, donde fue atacado y muerto por los indios charrúas. Sólo se salvó un grumete, Francisco del Puerto, quien narró a otros navegantes que llegaron posteriormente lo que había ocurrido en el lugar. A partir de entonces se le llamó Río de Solís, y también -se ignora por qué causa- en mapas italianos y alemanes figura con la denominación de Río Jordán.
En 1520, los marinos de la expedición de Fernando de Magallanes lo bautizaron San Cristóbal. No se sabe exactamente cuando comenzó a llamarse Río de la Plata, pero es seguro que debió ocurrir después del fabuloso viaje de Alejo García a las tierras del Rey Blanco o de la Sierra de la Plata. Alejo García era un náufrago de la expedición de Solís que había quedado, junto con otros compañeros, en la isla de Santa Catalina, después de la infausta muerte de su jefe, y allí se enteró, por los indígenas, de la existencia de un paraje en el centro del continente donde existía un rico imperio en el que abundaban los metales preciosos. Hacía 1525, Alejo García y unos pocos compañeros, entusiasmados por la extraordinaria noticia, decidieron llegar hasta ese lugar. Acompañados por muchos indios cruzaron a pie la actual provincia brasileña de Santa Catalina, las selvas del Paraguay y alcanzaron el centro de Bolivia, donde recogieron un importante botín de oro y plata. De regreso se detuvieron en Paraguay en espera de una época propicia para retornar a la Sierra de la Plata; mientras tanto  enviaron a los que habían quedado en la isla de Santa Catalina trozos de metales preciosos. Pero una noche los indios cayeron sobre ellos y les dieron muerte. El trágico esfuerzo no fue en vano, pues el viaje de Alejo García confirmó la existencia de un lugar donde abundaban el oro y la plata.
En el año 1526 llegó a las costas del Brasil el navegante Sebastían Caboto, quien al frente de una expedición debía ir a las islas Molucas y "a otras tierras de Tarsis y Ofir y el Catayo Oriental y Cipango" a cargar oro, plata, piedras preciosas, especias, sedas, perfumes, etc. En Pernambuco tienen que atesorar el Nuevo Continente, y en Santa Catalina unos de los compañeros de Alejo García le cuenta el viaje extraordinario y le muestra los metales preciosos. Entonces, Caboto decide dejar a un lado sus compromisos y penetrar en lo que los portugueses llamaban Rio da Prata y los españoles Río de la Plata. Caboto fracasó en su propósito de alcanzar la fabulosa región, pero en cambio reunió una cantidad de plata para justificar ante Carlos V el abandono de la expedición de las Molucas. Se cree que ésta fue la primera remesa de plata que se envió a España desde el Nuevo Mundo.
La necesidad de ocupar estas tierras ante el constante avance de los portugueses determinó al emperador Carlos V a firmar en 1534 una capitulación con Pedro de Mendoza, al que nombró primer adelantado. Y en todos los documentos relativos a esta expedición se dice: "Río de Solís que llaman de la Plata", nombre que a partir de entonces se impondrá definitivamente.
En su orilla occidental, Pedro de Mendoza levantó, en 1536, Santa María del Buen Aire, la que fue desplomada en 1541, trasladándose sus habitantes a Asunción del Paraguay, fundada en 1537. Pero años después , Juan de Garayque quiere "abrir las puertas de la Tierra", fundará, el 11 de junio de 1580, la ciudad de la Trinidad, en el puerto de Santa María de los Buenos Aires, designación que sera la perdurable. Montevideo fue fundada mucho más tarde, en 1726, por Bruno Mauricio de Zabala.


A principios de 1516, Juan Díaz de Solís, piloto mayor de España,
descubrió el río que llamó Mar Dulce a causa del sabor de sus aguas
y de su gran tamaño.


Después de explorar el estuario y de comprobar que no se trataba
de un paso interoceánico, Solís desembarcó en la costa uruguaya,
pero fue atacado y muerto por los indios charrúas.


El 11 de Junio de 1850, don Juan de Garay fundó la ciudad de la Trinidad,
en el puerto de Santa María de los Buenos Aires. Esta es la que perduró,
pues el primer emplazamiento establecido por don Pedro de Mendoza,
en 1536, fue despoblado en 1541.



La primera remesa de plata y metales preciosos de la región la
envió Juan Caboto al emperador Carlos V


Un río de paz

El Río de la Platas es navegable gracias a sus canales naturales y al dragado que se efectúa constantemente para extraer enormes cantidades de fango. Es un río abierto a todas las naves del mundo que traen y llevan pasajeros y mercaderías. Sus aguas pocas veces fueron testigos de cruentas batallas, siendo las más notables el combate del Buceo o de Montevideo, en 1814, cuando el almirante Guillermo Brown venció a la escuadra realista; el combate de los Pozos, en 1826, cuando el mismo almirante venció a la escuadra brasileña  y la batalla del Río de la Plata durante la Segunda Guerra Mundial, en el que el acorazado alemán "Graf Spee" fue capturado por la marina británica.
Y como su historia, pacífica, este río se pierde mansamente en las límpidas aguas del océano Atlántico.


Punta del Este, Uruguay


Obras de Benito Quinquela Martín

El motivo del puerto y el trabajo en el Río de la Plata inspiraron a muchos artistas como él.




miércoles, 30 de diciembre de 2015

Carlos V

El emperador en cuyos dominios no se ponía el Sol

El destino determinó su inmenso poderío. Una serie de matrimonios y sucesiones lo hicieron heredero de numerosos reinos, principados y colonias en Europa y en América; por eso, sus orgullosos súbditos podían decir que en "los dominios de Carlos V nunca se ponía el Sol".


Carlos V a caballo, cuadro de Tiziano Vecellio,
en el que el pintor italiano reflejó la majestuosidad del
monarca "en cuyos dominios no se ponía el Sol".



Nacen un rey y un siglo

Carlos V nació en Gante, Bélgica, en el año 1500, y en el 1500 nacía también el siglo XVI el de las grandes transformaciones, con un movimiento renovador en la cultura, las artes, las letras, la economía y hasta la religión. El mundo conocido se ampliaba después del descubrimiento de América realizado por Cristóbal Colón en 1492, y el afán de desentrañar los secretos de la ciencia y de la naturaleza, de ampliar los horizontes, animaba a todos los espíritus. La época requería monarcas ambiciosos, activos, audaces y a la vez reflexivos, condiciones que tuvo Carlos V.



Alianzas políticas 

La meta de Maximiliano I de Habsburgo era la casa de Austria debía reinar sobre el mundo entero, y para lograrla puso en juego la llamada "diplomacia matrimonial", concertando una serie de alianzas con los príncipes de las casas reinantes de mayor importancia. En el siglo XV, España había expulsado a los moros, terminando la larga guerra de la reconquista; los reinos formados durante la misma se habían unido, culminando el proceso con el matrimonio de Isabel de Castilla y Fernando de Aragón, conocidos como los Reyes Católicos. El prestigio de estos soberanos había aumentado con el descubrimiento de América lo que añadía a sus dominios territorios de riqueza incalculable. Las maniobras diplomáticas de Maximiliano tuvieron buen resultado, pues caso a su hijo Felipe el Hermoso con Juana de Castilla, y a su hija Margarita con Juan de Aragón. Pero no siempre se cumplen los propósitos humanos, ya que el destino cambia el curso de los acontecimientos. Algunos meses después, Juan de Aragón muere y la princesa Margarita queda viuda y sin hijos. Felipe y Juana tuvieron seis hijos, de los cuales el primogénito es Carlos, pero Felipe fallece en 1506 sin conocer a su última criatura y Juana enloquece, debiendo ser recluida.
Fernando el Católico se encarga del gobierno, pero ya esta envejecido y cansado y el joven Carlos es declarado mayor de edad para que la sucesión al trono español se haga sin problemas. Educado por su tía Margarita y por Adriano de Utrecht (sacerdote de gran prestigio, elegido luego pontífice), Carlos recibió una rígida instrucción religiosa y política, pues su destino era gobernar pueblos de razas y costumbres muy distintas. De sus abuelos paternos había heredado los Países Bajos, Artois, Flandes y el Franco Condado; y el archiducado de Austria y las posesiones de la casa de Habsburgo. Sus abuelos maternos le habían legado el reino de Aragón, la isla de Cerdeña, los reinos de Sicilia, de Nápoles y de Castilla y los inmensos territorios de América que habían de ser conquistados definitivamente bajo su reinado. El mismo era una coalición que ponía en peligro la paz europea.


Carlos, en su juventud. A los 16 años fue reconocido
rey de España con el nombre de Carlos I.


Los dominios de Carlos V han sido marcados en color rosado. En el mapa
de la derecha aparecen los territorios europeos, en el de la izquierda
los de América. Mapa de los territorios europeos.


La corona imperial 

En 1516, Carlos, que había pasado su infancia en Flandes, fue elegido rey de España con el nombre de Carlos I. Al llegar con su séquito a la península debió adaptarse a la idiosincrasia del pueblo, que los desconocía y a quien le molestaban los cortesanos extranjeros. Sus consejeros le señalan  que debe aspirar a la corona imperial y suceder a su abuelo, el emperador Maximiliano, en la corona del Sacro Imperio Romano Germánico. Aunque la preponderancia de los Habsburgo era muy grande, la corona no era hereditaria, sino electiva, de modo que Carlos debió ganarse la voluntad de los siete electores que decidían sobre la corona imperial: los arzobispos de Tréveris, Maguncia y Colonia, el rey de Bohemia, el duque de Sajonia, el conde del Palatinado y el marqués de Brandenburgo.
Francisco I, rey de Francia, y Enrique VIII, de Inglaterra, ambicionaban también la corona imperial, y por ello Carlos debió comprar la voluntad de los electores. El entonces rey de España no contaba con recursos disponibles suficientes y por ello acudió a los Fugger, poderosos banqueros, que le facilitaron dos tercios de la cantidad necesaria que debió entregar a los electores. Éstos, reunidos en Frankfurt el 28 de Junio de 1519, tras el solemne juramento: "Juro por Dios y por mi honra que mis manos están limpias y que mi voto es independiente y puro", eligieron emperador a Carlos, denominado V, con el que será más conocido. El joven tiene sólo 19 años y es el monarca más poderoso de todos los tiempos. Pero su poderío será la causa principal de una larga serie de guerras que durarán hasta después de su muerte. La actividad de Carlos fue prodigiosa: en cuarenta años de reinado viajó nueve veces a Alemania, seis a España , siete a Italia, diez a Flandes, cuatro a Francia, dos a Inglaterra y dos a África. Su vida fue un perpetuo viaje entre los campos de combate.


Isabel de Portugal, esposa de Carlos V,
cuadro de Tiziano.


Los banqueros alemanes ayudaron financieramente a Carlos
a conseguir la corona del Sacro Imperio. El cuadro se titula:
El cambista y su mujer.



Su gran rival

El gran rival de Carlos V era el rey de Francia, Fracisco I, cuyos dominios habían quedado encerrados por los del emperador. La lucha comenzaba en 1520 tuvo seis episodios principales y sus protagonistas no le dieron fin, ya que el tratado de paz fue firmado por los hijos de ambos. Estas guerras, a diferencia de las antiguas, que se libraban entre dos países, fueron europeas, pues tanto Carlos como Francisco buscaron aliados, de modo que la conflagración abarcó gran parte del continente.
Durante la primera guerra, Francisco I, que avanzó prudentemente hacia Italia, vencido en la batalla de Pavía y tomado prisionero en 1525. Cuando Carlos lo supo contuvo su emoción y dijo: "Los cristianos no deben vanagloriarse sino de las ventajas obtenidas sobre los infieles". Sin embargo fue duro con el vencido : lo hizo conducir a Madrid, donde lo mantuvo prisionero durante seis meses y sólo lo dejó en libertad después de haber firmado el Tratado de Madrid, por el cual Francisco renunciaba a sus pretensiones sobre Nápoles, Milán y otras regiones. Ya en libertad, el rey de Francia buscó aliados y no vaciló en unirse con el sultán Solimán el Magnífico, el rey Enrique VIII, de Inglaterra, el Papa y los príncipes protestantes de Alemania. Ello provocó la recaudación de las hostilidades, que finalizaron con la paz de Cateau-Cambrésis en 1559 firmada por Felipe II, hijo de Carlos V, y Enrique II, hijo de Francisco I.


Francisco I, rey de Francia, típico príncipe del Renacimiento.
Ambicioso y dichoso de vivir, fue el permanente rival de Carlos V.
Las entrevistas entre ambos monarcas para lograr un acuerdo fueron
infructuosas.


Retrato de Carlos V, por Tiziano, artista predilecto del monarca.
Fatigado tras largos años de lucha, el soberano dejó a su hijo Felipe
el reino de España, sus posesiones en Italia, Francia, los Países Bajos
y América. A su hermano Fernando le cedió la corona imperial. Luego
se retiro al monasterio de Yuste, donde murió en 1558.


La época de Carlos V

La época histórica que comprende la vida de Carlos V fue pródiga en acontecimientos políticos, religiosos, artísticos y científicos. Muchos de ellos, estuvieron relacionados con el emperador, quien tuvo una influencia decisiva en los mismos. Para que se comprenda mejor el desarrollo de los distintos sucesos que ocurrieron en Europa y en el Nuevo Continente:


Año:
1498: Europa: Época del renacimiento, Miguel Ángel esculpe "La Piedad".
1508: Europa: Miguel Ángel decora la bóveda de la Capilla Sixtina con temas y figuras bíblicos.
1516: Europa: Carlos es reconocido rey de España.
          América: En febrero de 1516, Solís descubrió el Río de la Plata, que denominó Mar Dulce.
1517: Europa: El 31 de Octubre de 1517, Martín Lutero clavó en la abadía del castillo de Wittenberg un cartel en el que se proponían 95 tesis sobre las indulgencias para ser discutidas de acuerdo con las normas usadas entonces.
1519: Europa: Carlos fue elegido emperador del Sacro Imperio Romano Germánico.
          América: 
          - Partida de la expedición de Fernando de Magallanes, quien el 1° de noviembre de 1520 descubrió el estrecho que lleva su nombre. Magallanes recorrió el océano que llamó Pacífico, pero fue muerto en las Filipinas en 1521, Juan Sebastián Elcano regresó a España.
          - Hernán Cortés emprendió la conquista de México y entró en Tenochtitlán, capital de la Confederación azteca, en noviembre de 1519, siendo recibido por el emperador Moctezuma..
1520: Europa: Comienzo de las guerras contra Francisco I rey de Francia.
1521: Europa: En junio de 1520, León X promulgó una bula condenando por heréticas las doctrinas de Lutero. En 1521, éste se presentó ante el emperador Carlos V en la Dieta de Worms 
           - Dominación de los Comuneros de España. 
          América: Hernán Cortés dominó completamente a México 
1522: América: 
            - Cortés remitió a Carlos V el quinto real de las riquezas capturadas a los aztecas.
            - Juan Sebastián Elcano regresó a España, dando el primer viaje de circunnavegación. Probó así la redondez de la Tierra. Carlos V le entregó una medalla que decía: "Primus Circundediste me" (el primero que me circunnavegó).
1524: Europa: Insurrecciones campesinas en Alemania. 
          América: Primera tentativa de Francisco Pizarro para conquistar Perú.
1525: Europa: Batalla de Pavía. Francisco I cae prisionero y Carlos V lo deja en libertad tras el Tratado de Madrid (1526). Fin de la guerra con Francia.
1526: Europa: Segunda guerra con Francia.
          América: Alejo García y sus compañeros, náufragos de la expedición de Solís, cruzaron la selva brasileña y paraguaya y llegaron hasta el sur de Bolivia, la tierra del "Rey Blanco", donde recogieron un rico botín, pero fueron muertos por los indios. Sin embargo , su hazaña fue conocida por los españoles y dio origen a la leyenda del Rey Blanco o de la Sierra de la Plata, nombre que terminó por denominar a toda la región. 
1527: Europa: Saqueo de Roma por las tropas de Carlos V.
          América: Sebastián Caboto, al tener conocimiento de la expedición de Alejo García, abandona el rumbo a las Islas Molucas, y penetra por el Río de la Plata, explorando por primera vez el río Paraná.
1531: América: Partida de Pizarro hacia Perú. 
1532: América: El 16 de noviembre, Pizarro capturó al inca Atahualpa. 
1533: América: Pizarro entró en la ciudad de Cuzco, capital del imperio de los incas. 
1534: América: Carlos V dividió el territorio sudamericano, otorgando concesiones a Francisco Pizarro, Diego de Almagro, Pedro de Mendoza y Simón de Alcazaba.
1535: Europa: Miguel Ángel pinta el "Juicio Final".
          América: Creación del Virreinato de Nueva España.
1536: Europa: Tercera Guerra con Francisco I.
          América: Don Pedro de Mendoza llegó al Río de la Plata y a principios de febrero fundó Nuestra Señora del Buen Aire.
1538: América: Jiménez de Quesada fundó Santa Fe de Bogóta, conquistando Colombia. 
1543: América: Creación del Virreinato del Perú.
1544: Europa: Cuarta guerra contra Francisco I.
1545: Europa: El Papa Pablo III reunió el Concilio de Trento.
1547: Europa: Muerte de Francisco I, el gran rival de Carlos V.
1552: Europa: Quinta guerra entre Carlos V y Enrique II de Francia.
1555: Europa: Libertad de culto para los protestantes.
1556: Europa: Carlos V renunció a favor de su hijo Felipe y su hermano Fernando.
1558: Europa: Falleció en el monasterio de Yuste, Extremadura (España).



viernes, 25 de diciembre de 2015

El origen de las tarjetas de Navidad

Una costumbre profundamente arraigada en todos los pueblos cristianos es mandar tarjetas de felicitaciones para las fiestas de Navidad y Año Nuevo. Con ellas se expresan los sinceros deseos de felicidad y en su simbolismo revelan una fe renovada y un mensaje de amor a la humanidad. Sus orígenes son realmente curiosos.


Tarjeta de Nochebuena.
Cromolitografía 1880.


Buenos deseos 

Los antiguos romanos, muy supersticiosos, enviaban salutaciones al comenzar el año como un medio de atraerse a nuevas divinidades. Esa costumbre, aunque modificada por otras creencias religiosas, perduró en la Edad Media.




Cuando alguien quiere justificarse

A principios del siglo XIX vivía en Londres un grabador llamado Boerner, hombre de ingenio y amigo de hacer bromas, pero que en muchos momentos deseaba estar solo, lejos de todos. Esta actitud no siempre era comprendida por sus familiares o amigos, que insistían con las invitaciones. Para librarse de ellas, Boerner tuvo entonces una idea muy original y, sin duda, jamás imaginó sus consecuencias. El 1° de enero de 1812, los parientes y amigos de Boerner recibieron una tarjeta que los sorprendió muchísimo. En ella estaba dibujado Boerner en actitud de salir de su casa, pero con la capa atrapada por la puerta que se había cerrado. Debajo del grabado, Boerner había escrito lo siguiente: "Esta es la razón por la que no pude visitarte este Año Nuevo. Mi capa quedó aferrada a la puerta y me impidió salir".
La esquela causó mucha gracia, y los familiares y amigos disculparon al ingenioso Boerner. Pero la primera tarjeta de Navidad propiamente dicha se conoció años más tarde.


Nace la tarjeta de Navidad

En el año 1843 vivía en Londres sir Henry Cole, quien era un ardiente propulsor del arte y la cultura. Le encargó a John Callcot Horsley, famoso pintor (autor del cuadro "El espíritu de la Religión" que se encuentra en la cámara de los Lores), que grabara en una tarjeta motivos navideños.
Horsley dibujó tres escenas rodeadas con un marco de hiedra.
En la del centro se veía a una numerosa familia de la clase media que se hallaba reunida junto a su mesa, sobre la que había abundantes alimentos que habitualmente se comían en Nochebuena y Navidad.
Sin embargo, esa primera tarjeta fue acerbamente criticada. Muchos la consideraron realmente escandalosa, pues pensaban que incitaba al pecado de la gula. "No hay más que contemplar -decía una crónica de la época- los rostros llenos de satisfacción de aquella familia y los ojos brillantes en los que se reflejan la embriaguez de la bebida."
Como se advierte, la crítica iba dirigida al motivo que ilustraba la tarjeta y no a ella misma; por eso comenzaron a reemplazarse las imágenes por cuadros de artistas famosos, como Rafael, Fray Angélico, Boticelli y otros, en los que aparecían la Virgen y el Niño Jesús.
Desde entonces se utilizaron diversos materiales, formas, colores y estilos, y renombrados artistas crearon bellos motivos que se utilizan para enviar cordiales saludos de felicitaciones.


Primera tarjeta navideña diseñada por John Calcott Horsley
para Henry Cole en 1843.

Tarjeta alemana navideña
litografía del siglo XIX.

Tarjeta norteamericana de 1850.

Tarjeta con estilo victoriano de 1870.

Papá Noel y sus renos 1870.

Muérdago 1880.

Papá Noel 1900.

Papá Noel 1901.

Tarjeta alemana navideña 1904.

Tarjeta francesa 1910.


martes, 8 de diciembre de 2015

Las coníferas: Los árboles de Navidad

El árbol de Navidad cargado de adornos y regalos es uno de los símbolos tradicionales de la Navidad. Junto con el Nacimiento, preside en todos los hogares las alegres celebraciones. La costumbre de engalanar un arbolito se remonta a épocas paganas, ya que los pueblos de Europa Central acostumbraban hacer ofrendas de ramas y frutos a sus deidades, pero adquiere importancia en la Edad Media, durante la representación de los "Misterios". En ellos se tocaban temas religiosos, como la Creación, la expulsión de Adán y Eva del Paraíso y la Redención, con el nacimiento, muerte y resurrección de Cristo. El árbol, símbolo del Edén y, al mismo tiempo, de las dádivas del Creador, aparecía en esas representaciones y desde entonces fue popularizándose en Europa y luego en América y el resto del mundo.
¿Por qué se utilizaron las coníferas, principalmente pinos y abetos, para colocar los regalos navideños? En realidad no se sabe con certeza, pero es posible que hayan contribuido a ello su forma piramidal, su resistencia y, sobre todo, su abundancia en esas regiones de Europa.


Las coníferas son plantas muy antiguas y propias de regiones
frías, ventosas y secas. Por ello constituyen un maravilloso
ejemplo de adaptación para resistir condiciones muy adversas.

Una familia de longevos y gigantes

Las coníferas, llamadas así porque las flores femeninas se agrupan formado un cono, son plantas con flores (es decir, fanerógamas), del grupo de las gimnospermas, palabra que significa "semilla desnuda". En estos vegetales las flores son rudimentarias y los óvulos están al descubierto; por lo tanto, también lo están las semillas. Entre las gimnospermas se encuentran los árboles de mayor tamaño, como las sequoias, que miden unos 100 metros de altura y unos 12 de diámetro y viven más de 4000 años. Los pinos, abetos, araucarias, alerces, cipreses, son árboles que pertenecen también a este grupo.


Flor masculina


Flor femenina


El dibujo 1 muestra el corte longitudinal de una flor masculina;
el 2, una flor masculina con sus estambres; el 3, el corte de un
estambre; el 4, una inflorescencia femenina o piña; el 5, una flor
femenina por su cara interna, y el 6, la misma por la cara externa.



Flores simples, pero gran aparato vegetativo

Las coníferas tienen flores simples, casi insignificantes, incompletas, y, por ello, poco atractivas. Pero en cambio poseen muy desarrollados los restantes órganos: las raíces, el tallo y las hojas. La raíz penetra en el suelo como un pivote y a gran profundidad, lo cual le permite al pino, por ejemplo, fijarse bien y resistir los fuertes vientos y el peso de la nieve. Además de la raíz principal, existen raíces secundarias que se ramifican y forman como una red que fija los terrenos flojos. Por eso se utilizan las coníferas para fijar los médanos o dunas formados a orillas del mar. El tallo es grueso y leñoso, y en él se advierten claramente anillos concéntricos  que indican el crecimiento y, por lo tanto, la edad del árbol.
En el tronco se insertan ramas largas recubiertas de pequeñas escamitas, en cuyos ángulos se implantan ramas cortas. En el pino silvestre, por ejemplo, las ramas largas se disponen en verticilos. La planta origina un verticilo por año . Las ramas de cada verticilo son siempre más cortas que las del verticilo anterior; por eso la copa adquiere la forma cónica que le es característica.
Las hojas son largas y en forma de aguja, lo que constituye una adaptación al ambiente frío, ventoso y muy seco. De esta manera reducen al mínimo la evaporación y soportan mejor el peso de la nieve. Las hojas viven tres años, pero como se renuevan parcialmente, la planta ofrece siempre un aspecto verde.





La inflorescencia femenina o piña se abre al
madurar y deja salir las semillas

Dos tipos de flores

Las coníferas son vegetales que en una misma planta tienen dos tipos de flores; femeninas y masculinas; por esto se dice que son monoicas. Las flores femeninas se disponen en espiral a lo largo de un eje, formando una inflorescencia cónica (de allí el nombre de coníferas) llamada piña. La flor no posee cáliz ni corola y es tan simple que lleva los dos óvulos descubiertos implantados en una especie de hoja abierta. Cada flor femenina se halla protegida por una escama o bráctea que, después de la fecundación, se endurece y se torna como un leño. La flor masculina no tiene cáliz y sólo presenta una hojita escamosa, la cual contiene dos sacos con polen. Al madurar, éstos se abren y permiten la salida de gran cantidad de polen, que es dispersado por el viento.
Es necesario distinguir bien que los conos que aparecen son diferentes según sean masculinos o femeninos. Los primeros son solamente flores; en cambio, los segundos son inflorescencias o grupos de flores.
Las flores femeninas se implantan también en espiral; después de la fecundación, las brácteas segregan resina y se pegan por los bordes al eje de la piña. De esta manera protegen a la semilla que se ha formado. pero esta semilla esta cautiva durante tres años, al cabo de los cuales pueden salir cuando las brácteas secas se abren. Cada semilla está provista de una pequeña alita y así es más fácil que la impulse el viento, facilitando su dispersión a regiones lejanas.


Esquema del ciclo reproductivo de un pino. El viento lleva el
polen hasta el óvulo de la flor femenina. Al fecundarlo da origen
al embrión de la semilla, de la que nacerá una nueva planta.
Fuente de la imagen

Una familia muy útil

Las coníferas constituyen una familia muy útil al hombre. El leño esta atravesado por muchos conductos que transportan resina; si se hace una incisión en el tronco se recoge abundante resina, que puede ser empleada en la fabricación de barnices, trementina, etc. La madera, muy apreciada en construcción y ebanistería, se usa especialmente para fabricar pasta de papel y cartón, y por último, hay que destacar el valor ornamental de las coníferas y su rara belleza, que en parques, jardines o bosques nos hacen evocar el cálido espíritu de la Navidad.


Si se hace una incisión en la corteza del pino se
obtiene resina, con la que se fabrican barnices y
otras sustancias.


Piña y hojas del cedro, conífera como el pino y el abeto.


En todo el mundo el arbolito de Navidad, lleno
de adornos y regalos, reúne en torno de él a la
familia en estas gratas celebraciones. 

miércoles, 2 de diciembre de 2015

De la vida misma

Saludo inusual


Al Smith, gobernador del estado de Nueva York en los Estados Unidos de América, fue un hombre de origen humilde que debió trabajar muy duramente para poder triunfar en la vida. La calle fue muchas veces su maestra y en ella conoció a seres desdichados a quienes la pobreza, la falta de educación y la carencia de un verdadero hogar los empujaban hacia la delincuencia.
Por eso, una vez en el gobierno se preocupó por el tratamiento que se daba a los encarcelados: quería que los establecimientos de reclusión sirvieran para rehabilitarlos y devolverlos a la sociedad convertidos en buenos ciudadanos.
Durante una visita a una cárcel, el encargado de la misma le pidió que dijera algunas palabras a los presos. Al Smith comenzó su alocución diciendo: "Mis queridos conciudadanos", pero inmediatamente recordó que los presos pierden la ciudadanía durante el lapso de su condena, por lo que enseguida acotó: "Bueno, yo estoy muy apenado de verlos aquí en este día. Espero poder saludarlos pronto con gran alegría fuera de este lugar". Fue un saludo poco común.


Al Smith