domingo, 11 de octubre de 2015

De la vida misma

Amigos y genios 

Aquella tarde, un pálido joven, pobremente vestido, pidió hablar con el dueño del más importante salón musical y principal editor de ese entonces: el señor Pleyel. Era Chopin, que había abandonado su tierra natal, Polonia, para ir a buscar su glorioso destino. Luego de esperar largo rato, pasó por fin al despacho del importante caballero. En la precipitación por entrar, Frédéric Chopin olvidó sobre uno de los pianos que adornaban la antesala una carpeta con sus obras inéditas.
El señor Pleyel escuchó al conocido joven con cierta reserva, y luego de una charla relativamente breve le dio a entender que en su salón solamente tocaban los artistas renombrados. Chopin, visiblemente amargado, se disponía a retirarse cuando de pronto oyó que alguien tocaba una de sus partituras .
-¡Es mi música!- exclamó.
Él y Pleyel salieron del despacho y fue grande la sorpresa de ambos al ver al mismísimo Franz Liszt, en ese entonces el más famoso y genial de los pianistas , ejecutando una de las polonesas de Chopin.
-¿De quién es esta música maravillosa?- dijo Liszt, mientras seguía tocando .
-¡Mía, señor!- respondió, emocionado, Chopin.
y sentándose a otro piano, continuó tocando junto con Liszt. Así nació la amistad de ambos. La puerta de la fama se había abierto para Chopin. Poco después sus obras fueron editadas y comenzó a dar conciertos en el importante salón.
"Los grandes hombres no saben de mezquindades", dijo alguien al ver cómo Liszt ayudó a su desconocido pero talentoso amigo.


Franz Liszt 1811-1886



Frédéric Chopin 1810-1839

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